Por otra parte, Petroecuador, operador y propietario exclusivo de los campos hidrocarburíferos durante 15 años, nunca cumplió con su responsabilidad de remediar su parte de los emplazamientos de producción de la sociedad y, desde que Texpet se retiró del Ecuador, ha adquirido un récord atroz, bien documentado de negligencia y conducta ambiental indebida.