Comunicados de prensa y declaraciones

16 de marzo del 2006

Los abogados de los demandantes se niegan a analizar el agua para determinar contaminación bacteriana en Lago Agrio-11A

Nueva Loja, 16 de marzo del 2006- El día de ayer, durante la inspección judicial al pozo Lago Agrio 11-A, los abogados de los demandantes en el juicio contra Chevron se negaron a realizar análisis para determinar si el agua utilizada por la gente de la zona está contaminada con bacteria. El equipo legal de Chevron solicitó que a varias fuentes de agua utilizadas por las personas que habitan alrededor del pozo se les realicen análisis de bacteria e hidrocarburos.

Adolfo Callejas, abogado de Chevron manifestó que "de acuerdo a los resultados analíticos de más de 30 inspecciones el 96% de los pozos de agua de consumo se encuentran contaminados con bacterias que afectan gravemente la salud de los pobladores en esas áreas"; hecho científico que la parte actora se ha negado a reconocer. Los resultados de laboratorio de numerosas inspecciones judiciales, así como el primer informe presentado por los peritos de la Corte, han demostrado que las fuentes de agua en los sitios remediados por Texaco Petroleum Company no presentan ningún riesgo a la salud de las personas por contaminación por hidrocarburos, pero muchos están contaminados con bacterias.

Por disposición del Gobierno del Ecuador y Petroecuador, el pozo Lago Agrio 11-A no fue incluido dentro del Programa de Remediación Ambiental implementado por Texaco. Petroecuador ha operado este sitio por más de 15 años y ha sido el único propietario desde 1992. Hay varias viviendas construidas por colonos en el área, pero no hay un sistema de alcantarillado, ni de evacuación de desechos. Desperdicios acumulados han obstruido los drenajes naturales de los pantanos cercanos a la plataforma del pozo, con sus respectivos efectos sobre las condiciones ambientales del sitio.

La responsabilidad de Petroecuador por las condiciones ambientales del sitio fue evidente. Derrames con petróleo fresco y varias fotografías satelitales presentadas por el equipo legal de Chevron, claramente demostraron que el área fue utilizada para el procesamiento de crudo a asfalto y también como depósito de desechos de otra industria hidrocarburífera.

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