Comunicados de prensa y declaraciones

26 de abril de 2007

Comunicado de Prensa con motivo de la visita de miembros del Gobierno del Ecuador a los sitios petroleros en el Oriente

Quito, Ecuador y San Ramon, California, 26 de abril de 2007 - El día de hoy, miembros del gobierno del Ecuador visitaron el área que fuera operada por el consorcio Texaco Petroleum Company-Petroecuador en la región oriental amazónica. Estuvieron acompañados por representantes de los demandantes quienes han entablado un juicio en contra de Chevron por haber supuestamente causado una contaminación ambiental en la zona. Petroecuador, la compañía estatal petrolera ecuatoriana, ha sido el dueño y operador exclusivo de estos campos en los últimos quince años.

Luego de esta visita, Chevron consideró pertinente emitir el siguiente comunicado:

"Las operaciones de Texaco en el Ecuador concluyeron en 1992. Quien esté interesado en buscar el origen de la contaminación del bosque ecuatorial, no tiene que mirar más allá de la compañía estatal petrolera ecuatoriana, Petroecuador. Petroecuador ha sido el propietario y operador de los campos petroleros por más de quince años y su historial de negligencia ambiental y operaciones de muy pobre calidad está muy bien documentado.

"La responsabilidad de Petroecuador no puede ser negada de manera creíble. El tour por los campos petroleros incluyó a Shushufindi-38, un sitio activo de operaciones de Petroecuador que ha estado bajo exclusivo control de la compañía estatal desde 1990.

"Los registros demuestran que Texaco Petroleum Company condujo sus operaciones con responsabilidad y realizó un efectivo programa de remediación ambiental en los sitios que proporcionalmente estaban bajo su responsabilidad. Más aún, en 1998, el gobierno del Ecuador declaró que la remediación realizada por Texaco había sido cumplida conforme a los términos acordados y liberó a Texaco y a sus filiales de toda responsabilidad ambiental y obligación futura. Análisis científicos posteriores prueban que los sitios remediados no representan un riesgo considerable para la población o el medio ambiente.

Estamos absolutamente convencidos de que todos tenemos derecho a un juicio imparcial y a ser juzgados bajo la ley y siguiendo el debido proceso, en un ambiente en el que los jueces garanticen la imparcialidad, la justicia y la transparencia. Es por esto que nos preocupan las acciones tomadas recientemente por los abogados de los demandantes quienes, aparentemente ante el hecho de que la evidencia no apoya su caso, han decidido recurrir a intentos por ejercer presión sobre la Corte y el Gobierno en un esfuerzo para perturbar el debido proceso y denegar a Chevron la oportunidad de acceder a un juicio imparcial."

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