Remediación

Remediación

Entre 1995 y 1998, Texaco llevó a cabo un programa de remediación ambiental cuyo valor ascendió a US$40 millones, lo cual correspondía a su participación de aproximadamente un tercio en el consorcio petrolero con Petroecuador. En 1998, el gobierno del Ecuador declaró y certificó que dicha remediación cumplió con las normas ecuatorianas e internacionales y liberó a Texaco de obligaciones y reclamos futuros.

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Texaco Petroleum Company (una subsidiaria de Texaco) operó como socio minoritario en un consorcio petrolero estatal en Ecuador desde 1964 hasta 1992. Petroecuador, la compañía petrolera estatal del Ecuador, era el socio mayoritario y, de manera exclusiva, ha operado los campos desde 1992. La participación de Texaco Petroleum en el proyecto se rigió por un contrato de concesión en el que todas las actividades se llevaban a cabo con la supervisión y la aprobación del gobierno de Ecuador.

Al finalizar el contrato de concesión, se contrató la ejecución de dos auditorías ambientales para que midieran los impactos ambientales de sus operaciones en el suelo, el agua y el aire de las zonas en que había operado el Consorcio y, a la vez, evaluaran el grado de cumplimiento de las leyes, normas y las prácticas operativas petroleras de aceptación general. Dichas auditorías forman parte de nuestros procedimientos operativos estándar. Las dos renombradas firmas internacionales que llevaron a cabo estas auditorías, fueron AGRA Earth & Environmental Ltd. (anteriormente HBT AGRA Ltd.) y Fugro-McClelland (FM). Ambas auditorías concluyeron independientemente que Texaco había operado de manera responsable y no había impactos ambientales significativos ni duraderos como resultado de las operaciones del antiguo consorcio.

Asimismo, Texaco Petroleum llevó a cabo un programa de remediación cuya magnitud correspondía a su participación de una tercera parte en el consorcio, en el cual se cerraron los pozos de producción utilizados previamente por Texaco Petroleum; se modificaron los sistemas de agua de producción; se sembraron terrenos despejados, y se remediaron los suelos contaminados. Todas las actividades de remediación fueron inspeccionadas y certificadas por el gobierno del Ecuador.

El programa de remediación de US$40 millones se inició en 1995 y se completó al final del verano de 1998. Durante el proceso, el gobierno ecuatoriano inspeccionó todas las actividades de remediación realizadas en cada emplazamiento. El 30 de septiembre de 1998, el Ministro de Energía y Minas de Ecuador, el Presidente de Petroecuador y el Gerente General de Petroproduccion firmaron la "Liberación Final de Demandas y Entrega de Equipos". Este acuerdo de 1998 finalizó la aprobación y certificación por parte del Gobierno del Ecuador de los trabajos de remediación del medio ambiente llevados a cabo por Texaco Petroleum y dispone que Texaco Petroleum cumplió a cabalidad con todas las obligaciones establecidas en el contrato de remediación firmado en 1995. Asimismo, los municipios de la zona de las operaciones de perforación firmaron un acuerdo negociado con Texaco Petroleum en que se eximió a la compañía de reclamos y obligaciones futuros.

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